Cuando algo no está bien
Falta de pago, garantía retenida, daños, desalojo, negativa a entregar. Cuando la relación se rompe, el orden en que actúas importa tanto como la razón.
Este es el momento tenso del arriendo. Casi siempre hay una parte que siente que la otra incumplió: no se paga, no se devuelve la garantía, el inmueble se daña, o alguien no quiere entregar.
La regla que más confusión evita es simple y vale para las dos partes: cobrar una deuda, terminar el contrato y recuperar el inmueble son tres cosas distintas, con vías distintas. Querer las tres a la vez, en desorden, es lo que hace que un conflicto se estanque.
Cobrar ≠ terminar el contrato ≠ recuperar el inmuebleSon tres pretensiones distintas. Puedes reclamar los cánones adeudados, dar por terminado el contrato y pedir la restitución del inmueble — pero cada una tiene su vía y su requisito. Confundirlas, o intentarlas en desorden, es lo que suele complicar el reclamo.
Base legal
Ley de InquilinatoCódigo Civil — arrendamientoCOGEP — procedimiento