Este proyecto regula la industria petrolera ecuatoriana para reducir emisiones de metano en operaciones de extracción y procesamiento de hidrocarburos. Afecta directamente a empresas petroleras, operadores privados y estatales, e indirectamente a comunidades y al medio ambiente. Su impacto principal sería disminuir la huella de carbono del sector extractivo mediante estándares ambientales más rigurosos.