Son incapaces de toda tutela o curaduría: 1o.- Los ciegos; 2o.- Los mudos; 3o.- Las personas con demencia, aunque no estén bajo interdicción; 4o.- Los fallidos, mientras no hayan sido rehabilitados; 5o.- Los que están privados de administrar sus propios bienes, por disipación; 6o.- Los que carecen de domicilio en la República; 7o.- Los que no saben leer ni escribir; 8o.- Los de mala conducta notoria; 9o.- Los condenados judicialmente a una pena de las designadas en el Art. 311, numeral 4o., aunque se les haya indultado de ella; 10o.- El cónyuge que haya dado causa para el divorcio, según el Art. 110, menos en el caso de los numerales 8o., y 11o. 11o.- El que ha sido privado de ejercer la patria potestad, según el Art. 311; y, 12o.- Los que, por torcida o descuidada administración, han sido removidos de una guarda anterior, o en el juicio subsiguiente a ésta han sido condenados, por fraude o culpa grave, a indemnizar al pupilo. II REGLAS RELATIVAS A LAS PROFESIONES, EMPLEOS Y CARGOS PÚBLICOS
CÓDIGO CIVIL · ARTÍCULO 518