ACUERDOS

¿Tenemos que ir a juicio?

No todos los problemas familiares se resuelven de la misma manera. Algunos pueden acordarse directamente, otros pueden ir a mediación o notaría y ciertos conflictos requieren la intervención de un juez.
Empieza por lo que necesitas resolver. Power Facts te muestra qué vías pueden aplicar y qué condiciones tiene cada una.

Empieza por lo que necesitas resolver

El derecho de un hijo a recibir alimentos es irrenunciable: no se puede renunciar ni compensar. Eso no impide acordar el monto y la modalidad sobre el mínimo legal, pero sí cambia qué formalización hace falta.

No son pasos consecutivos. Son distintas formas posibles de resolver un asunto. Abre cada una para ver cuándo puede servir y con qué condiciones.

Las cuatro vías, explicadas

Acuerdo directo

Llegar a un acuerdo no siempre significa que el problema quede jurídicamente formalizado. Un consenso privado puede ser el punto de partida, pero muchas veces necesita convertirse en acta, escritura o resolución para ser exigible, inscribible o revisable.

Mediación

Proceso voluntario en el que un mediador neutral ayuda a las partes a acordar sobre materias transigibles. El acta de mediación tiene efecto de sentencia ejecutoriada — con una excepción importante: en asuntos de menores y alimentos el acuerdo es susceptible de revisión, porque esos derechos no quedan congelados por un acta. No es lo mismo mediar un asunto patrimonial que uno que afecta a un niño.

Notaría

La notaría no es un “juez privado”. Puede realizar únicamente los actos y trámites que la ley le atribuye: disolver la sociedad conyugal por mutuo acuerdo, liquidarla por escritura una vez disuelta, o tramitar el divorcio y la terminación de unión de hecho por mutuo consentimiento — y, cuando hay hijos dependientes, solo si su tenencia, visitas y alimentos ya están resueltos. No fija alimentos, tenencia ni visitas.

Juez

Interviene cuando la ley lo requiere o cuando existe un conflicto que necesita una decisión jurisdiccional: no hay acuerdo, hay oposición, o la materia exige que decida una autoridad. Ir al juez no es “perder”: es la vía que corresponde a ciertos asuntos.

Las vías no se ordenan de mejor a peor. Se distinguen por cosas objetivas: si requieren acuerdo, si interviene un tercero, qué documento producen, si hay una decisión de autoridad y qué condiciones específicas tienen.